Memoria institucional · Cruz Blanca
Nuestra historia
Una historia construida por generaciones: entre la devoción popular, los documentos conservados y el compromiso de quienes mantuvieron viva la Hermandad.
Los relatos orales, las fechas de documentos y los recuerdos institucionales se distinguen a lo largo de esta página.
Fechas y acontecimientos
Una memoria en el tiempo
Cronología referencial de la historia institucional.
Se culmina la escultura de Fray Martín de Porres
Traslado de la imagen y fundación de la Mayordomía
Canonización de Fray Martín de Porres
Primeros indicios de reuniones de devotos
Fundación de la Hermandad
Reconocimiento episcopal y adopción del nombre actual
Ingreso de la imagen titular a la Catedral de Huacho
Visita de las reliquias de primer grado de San Martín de Porres
Memoria oral
Entre la fe popular y la historia real
Una tradición oral cuenta que la imagen de San Martín llegó por barco desde muy lejos, cruzando océanos. Algunas versiones dicen que venía desde España y que recorrió distintos templos del norte chico, probablemente Huaura y Végueta, antes de encontrar su lugar en Cruz Blanca.
Según estos relatos, el Santo se resistía a permanecer en otros lugares y finalmente fue acogido en el templo del barrio de Cruz Blanca. La comunidad lo reconoció como protector. Esta historia pertenece a la memoria devocional transmitida por generaciones; se presenta como tradición oral, no como un hecho documentalmente demostrado.
1875 · 1892
La imagen titular y la Mayordomía

Durante la restauración realizada en 2018 se recuperó la placa original pintada en la espalda de la imagen. La información transcrita de esa placa atribuye la obra a M. Benjamín Arias, en Lima, y señala que fue encargada por José Chilet.
La memoria histórica compartida sitúa el traslado de la imagen al templo de Cruz Blanca y la fundación de la Mayordomía del Señor del Auxilio Fray Martín de Porres el 5 de noviembre de 1892 (hoy nuestra institución hermana, la Mayordomía de San Martín de Porres de Cruz Blanca).
- 20 de noviembre de 1875
- La escultura queda concluidaFecha consignada en la placa recuperada durante la restauración de 2018.
- 5 de noviembre de 1892
- Traslado y MayordomíaLa imagen llega al templo de Cruz Blanca y se funda la Mayordomía del Señor del Auxilio Fray Martín de Porres.
1966 · 1967
El terremoto y las primeras peregrinaciones

El 17 de octubre de 1966, un terremoto sacudió la costa de Huacho. Según la memoria local, las torres de la antigua iglesia matriz colapsaron y el templo parroquial de Cruz Blanca, que resguardaba la imagen, quedó destruido.
El 23 de abril de 1967 se formó en el local del Círculo Deportivo de Cruz Blanca el Comité Central Pro-Construcción del Templo de San Martín de Porres, presidido por el señor Marcelino Mundo. En esos años la imagen comenzó a peregrinar por distintos sectores del norte chico.
1972 · 1974 · 1975 · 1991
Los primeros pasos y el reconocimiento eclesial

Los primeros indicios de reuniones organizadas de devotos aparecen alrededor de 1972, bajo el nombre de Asociación de Hermanos Devotos de San Martín de Porres. Entre las figuras recordadas en los antecedentes compartidos están Victorino Collantes Sipán, señalado como primer presidente; Eleodoro García Nicho, Nicolás Nicho, Alcides Fernández y Jorge Núñez, entre otros.
Los documentos y recuerdos conservados presentan dos fechas relacionadas con el nacimiento institucional. Un sello señala el 5 de noviembre de 1974. Al perderse los libros fundacionales y para formalizar el reconocimiento eclesiástico, se fijó como fecha de fundación institucional el 3 de noviembre de 1975. Se mantienen ambas referencias con su procedencia, valorando en ellas una riqueza de nuestra historia.
En octubre de 1991, durante el periodo del hermano Jorge Núñez y bajo el episcopado de monseñor Lorenzo León Alvarado, la Diócesis de Huacho otorgó el reconocimiento episcopal. El Decreto Episcopal N.° 01, Registro N.° 088, formalizó el nombre que continúa hasta hoy: Hermandad de Cargadores de San Martín de Porres.
- 1974 y 1975
- Dos referencias fundacionalesLa documentación y la memoria institucional conservan ambas fechas y sus distintos contextos.
- 29 de octubre de 1991
- Decreto Episcopal N.° 01Reconocimiento episcopal y adopción del nombre actual; Registro N.° 088.
Décadas de 1990 y 2000
Expansión, inclusión y nuevos recorridos

La Hermandad fue ampliando su presencia. Los primeros recorridos se realizaban dentro del barrio de Cruz Blanca; con el tiempo se extendieron hacia la avenida Félix B. Cárdenas, El Milagro y la antigua Panamericana Norte.
Luego de varios años de fundada la institución se aprobó la incorporación de las mujeres a la vida institucional. La rama femenina, conocida como Hermanas Sahumadoras, tomó forma organizativa en 1993 y recibió oficialmente a sus primeras integrantes en 1994: Graciela Grados, Norma Díaz y Milagros Navarro.
El recorrido hacia el centro de Huacho marcó otro momento. El primer recorrido en esa dirección se realizó el 3 de noviembre de 2000, durante las bodas de plata, en el periodo del hermano Martín Núñez Azahuanche. La ruta incluyó el Hospital Regional, EsSalud, la Catedral de Huacho y la avenida 28 de Julio.
Entre los hermanos recordados por impulsar esa expansión figura el hermano Víctor Vega, promotor de llevar a San Martín al corazón de la ciudad. Lamentablemente no pudo ver su deseo cumplido en vida.
2012 · Cincuenta años de canonización
La imagen llega a la Catedral de Huacho

En 2012, al cumplirse cincuenta años de la canonización de San Martín de Porres, la imagen titular ingresó a la Catedral de Huacho como parte de las actividades conmemorativas.
Ese mismo año, el 10 de junio, la Hermandad recibió la visita de reliquias de primer grado de San Martín de Porres, un encuentro significativo para la comunidad de Cruz Blanca.
- 6 de mayo de 2012
- Ingreso a la Catedral de HuachoLa imagen titular participa en las actividades por los cincuenta años de canonización.
- 10 de junio de 2012
- Visita de reliquias de primer gradoLa comunidad recibe las reliquias de San Martín de Porres.
Memoria reciente
La pandemia: un reto y una bendición

La pandemia suspendió las actividades públicas, las procesiones y las celebraciones presenciales. La Hermandad atravesó un tiempo de dolor, incertidumbre y pérdidas, pero no se desintegró.
Los hermanos se unieron virtualmente para rezar por las personas enfermas, las familias y la ciudad. Aunque no fue posible acompañar a San Martín por las calles, la institución sostuvo su vínculo y su vocación de servicio.
La experiencia dejó una certeza compartida: el amor y la fraternidad no se cancelan cuando cambia la forma de encontrarse. La vida de Hermandad continuó, y con ella la memoria viva de una devoción.

